miércoles, 3 de agosto de 2016

                              El tocar el pandero
                                              (Peñaparda)

                                       El tocar el pandero
                                       no da de comer,
                                       pero por si se ofrece
                                       bueno es saber.
                                       Alsa y salero,
                                       no le digas a nadie
                                       cuanto te quiero.
                                       Por cantar yo cantara
                                       pero la gracia
                                       se me quedó en el libro
                                       de la ignorancia.
                                       Alsa y salero,
                                       no le digas a nadie
                                       cuanto te quiero.
                                       Desde la mi ventana
                                       veo relumbiar
                                       la espada de mi amante
                                       que me va a buscar.
                                       Alsa y salero,
                                       no le digas a nadie

                                           
El señor cura mayor (Villarino) El señor cura mayor cuando va la iglesia arriba las piedras que va pisando las va dejando floridas Por tu puerta dama hermosa está la luna parada que no la deja pasar el resplandor de tu cara. Teresita de Jesús me llaman los arrieros otra vez que me lo llamen me tengo que ir con ellos. Eres águila real que en el pico llevas flores en las alas azucenas en el corazón amores.
Charrada del Herrero (Galinduste) Tres días tuvo el herrero, a la herrera sin comer, y el herrero la decía como no comes, mujer. Cómo quieres que yo coma con las tundas que me metes. Y el herrero la decía: porque tú me comprometes. Ni que vengas a la una, ni que vengas a las dos, no viniendo tu borracho lo mismo te quiero yo, lo mismo te quiero yo, lo mismo te he de querer. Ni que vengas a la una, ni que vengas a las tres. Cómo quieres que te quiera si siempre me estás pegando como si mi fuera hecho de piedra de mármol. Ni que vengas a la una, ni que vengas a las dos, no viniendo tu borracho lo mismo te quiero yo, lo mismo te quiero yo, lo mismo te he de querer. Ni que vengas a la una, ni que vengas a las tres. Me llamaste tú atrevido porque entré por tu ventana. Más atrevido fue el otro que entró contigo en la cama. Ni que vengas a la una, ni que vengas a las dos, no viniendo tu borracho lo mismo te quiero yo, lo mismo te quiero yo, lo mismo te he de querer. Ni que vengas a la una, ni que vengas a las tres.
Dicen que tus manos pican (Villamayor de la Armuña) Dicen que tus manos pican para mí son amorosas, también los rosales pican y de allí salen las rosas. Con alfileres de plata prendete, niña, el pañuelo, no te quemes la hermosura, que por tu hermosura muero
Palomita, si vienes herida (Villamayor de la Armuña) Palomita, si vienes herida de la mano de algún cazador. no te quedes al lado del aire que en el aire se quedó mi amor, mi amor se quedó se quedó mi amor.
Dicen que casar, casar (Los Santos) Dicen que casar, casar yo también me casaría si la vida del casado fuera como el primer día. Muchacha que vendes azúcar y miel en que calle vives en la del cuartel. En la del cuartel, en la del cuartel. Muchacha que vendes azúcar y miel. ¡Hala, hala! Volante en el mandil piquito en las enaguas que bien los sabes lucir. Cásate en domingo Juan, el lunes ya estás casado, el martes preguntarás dónde dan el pan fiado. Ya no va la niña ya no va a la fuente, ya no tiene novio, ya no se divierte. ya no se divierte, ya no se divierte. Ya no va la niña, ya no va a la fuente. ¡Ole, ole! volante en el mandil, piquito en las enaguas, que bien los sabes lucir. En cuestión de matrimonio no te rompas la cabeza el que se empeña se casa y el que se casa se empeña. Y a la buena moza la ha cogido el toro, le ha metido el cuerno por el as de oros. La ha vuelto a coger, la ha vuelto a coger le ha metido el cuerno por allí otra vez. (Qué puntería). ¡Ole, ole! volante en el mandil, piquito en las enaguas, que bien los sabes lucir. La primer noche de novios yo creí que me moría (Uy, que miedo me pasé) en ver aquel perro de aguas los bigores que tenía. Muchacha que vendes azúcar y arroz en que calle vives en la del reloj. En la del reloj, en la del reloj. Muchacha que vendes azúcar y arroz. ¡Hala, hala! No le rompas el mandil, mira que no tiene otro la pobrecita infeliz.
Dicen que casar, casar (Los Santos) Dicen que casar, casar yo también me casaría si la vida del casado fuera como el primer día. Muchacha que vendes azúcar y miel en que calle vives en la del cuartel. En la del cuartel, en la del cuartel. Muchacha que vendes azúcar y miel. ¡Hala, hala! Volante en el mandil piquito en las enaguas que bien los sabes lucir. Cásate en domingo Juan, el lunes ya estás casado, el martes preguntarás dónde dan el pan fiado. Ya no va la niña ya no va a la fuente, ya no tiene novio, ya no se divierte. ya no se divierte, ya no se divierte. Ya no va la niña, ya no va a la fuente. ¡Ole, ole! volante en el mandil, piquito en las enaguas, que bien los sabes lucir. En cuestión de matrimonio no te rompas la cabeza el que se empeña se casa y el que se casa se empeña. Y a la buena moza la ha cogido el toro, le ha metido el cuerno por el as de oros. La ha vuelto a coger, la ha vuelto a coger le ha metido el cuerno por allí otra vez. (Qué puntería). ¡Ole, ole! volante en el mandil, piquito en las enaguas, que bien los sabes lucir. La primer noche de novios yo creí que me moría (Uy, que miedo me pasé) en ver aquel perro de aguas los bigores que tenía. Muchacha que vendes azúcar y arroz en que calle vives en la del reloj. En la del reloj, en la del reloj. Muchacha que vendes azúcar y arroz. ¡Hala, hala! No le rompas el mandil, mira que no tiene otro la pobrecita infeliz.